La diuresis en la inmersión

La diuresis en la inmersión

La diuresis en la inmersión

En tu experiencia como buceador, aunque seas todavía un principiante, a buen seguro que has tenido ocasión de experimentar una sensación que es muy común entre los buzos: un irresistible aumento de las ganas de orinar durante y después de la inmersión, sensación que, según las circunstancias en las que te encuentres, se convierte en una verdadera incomodidad. Es la diuresis en la inmersión.

Por si te has preguntado el por qué sucede esto —que a estas alturas ya has podido comprobar que es algo generalizado que no te ocurre sólo a ti, sino que habrás comprobado que es muy frecuente—, en este artículo te aportamos una breve explicación acerca de sus causas.

Lo que sucede es que, durante la exposición de nuestro cuerpo a un ambiente hiperbárico (inmersión), se producen dos fenómenos fisiológicos simultáneos: una concentración del volumen de sangre (hipervolemia) en la zona central del tronco en detrimento de las extremidades, junto con una vasoconstricción periférica, que se acentúa cuando te sumerges en aguas frías. El efecto combinado de ello es un incremento de la tensión arterial (TA) que el organismo trata de compensar mediante un aumento de la función renal, excretando agua y sodio a través de la producción de orina (diuresis).

Hay que tener muy presente este incremento de la diuresis en la inmersión producida por la inmersión, puesto que la hemoconcentración que se origina como consecuencia de la deshidratación (pérdida de líquidos) del organismo es uno de los factores que más favorecen la aparición de la enfermedad descompresiva (ED).

Consejo práctico

A la vista de todo lo anterior, la pauta que debemos adoptar como práctica de buceo seguro consiste en HIDRATARSE BIEN ANTES Y DESPUÉS DE LA INMERSIÓN, para compensar las pérdidas urinarias. Recuerda que una correcta hidratación es tan importante como hacer la parada de seguridad (5m / 3 min.).

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